CAUSAS FISICAS DE LA IMPOTENCIA SEXUAL
PRIAPISMO
El priapismo es una condición de intenso dolor y potencialmente dañina, donde el pene erecto (sus cuerpos cavernosos) no retorna a su estado flácido por más de cuatro horas (esa erección sucede en ausencia de estimulación física y psicológica).
Es una erección sostenida y a veces dolorosa que ocurre sin estimulación sexual. En el priapismo, el pene es firme pero la cabeza del pene (glande) es blando (solo hay erección de cuerpos cavernosos, no del cuerpo esponjoso donde se aloja la uretra y que incluye el glande).Existen dos tipos de priapismo. El arterial o de alto flujo y que es debido a un exceso de aporte de sangre arterial a los cuerpos cavernosos, generalmente de origen traumático y el priapismo de bajo flujo o venoso que consiste en un defecto en el drenaje de la sangre de los cuerpos cavernosos.
El priapismo puede presentarse en una de las siguientes maneras:
1) Pueden ocurrir repetidas pero reversibles erecciones dolorsas durante un período de varias horas (erección, luego desaparece, erección, luego desaparece,
etc.) Esto también se llama priapismo "tartamudeante." Una vez que el episodio mejora no hay problemas con el funcionamiento sexual. Episodios
repetidos de este tipo de priapismo son comunes y ocurren hasta en un 40% de los pacientes.
Este tipo de priapismo generalmente se puede manejar en casa. Se recomienda que los pacientes tomen baños de agua tibia, aumenten su consumo de
líquidos y vacíen la vejiga (orinen) con frecuencia. Si el episodio no mejora en unas 3 horas, notifique al doctor. Tome Tylenol para dolor.
2) Puede haber una erección dolorosa prolongada que no desaparece por más de varias horas. Esto puede continuar por varios días o semanas.
Este tipo de priapismo necesita atención médica. Sin tratamiento médico el priapismo severo puede causar parcial o total impotencia en más de
80% de los casos. En ocasiones se dan trasfuciones de sangre durante el ataque.
3) Engrandecimiento o endurecimiento persistente del pene, que puede durar por semanas o hasta años. Este tipo de priapismo generalmente no causa
dolor. Comunmente se desarrolla después de un episodio largo de priapismo (como se describe en el #2 más arriba). El funcionamiento sexual muchas
veces es afectado (por ejemplo-impotencia).
Pueden distinguirse dos tipos de priapismo: primario o idiopático y secundario.
El primario, representa el 45 al 60% de los casos, desconociéndose por completo las causas responsables. Podría ser una erección que se prolonga en el
tiempo a pesar de haber cesado el estímulo sexual.
En el priapismo secundario pueden encontrarse causas nerviosas y mecánicas. Entre las primeras se observa una alteración en los mecanismos nerviosos que intervienen en la erección como trastornos psíquicos, enfermedades del sistema nervioso, traumatismos, ingesta de alcohol, algunos medicamentos como los corticoides, etc. Entre las causas mecánicas se destacan los traumatismos del pene o pélvicos, infecciones como una prostatitis, tumores de vejiga próstata o recto y trastornos de la coagulación entre otros. Puede presentarse a cualquier edad, desde la infancia hasta la ancianidad, predominando las causas secundarias en los niños, y las primarias en los adultos.
Diagnosticar el “priapismo” es muy fácil pues los síntomas son más que evidentes: el pene presenta una erección que se mantiene durante más de seis
horas. Una particularidad es que el glande sí que permanece flácido. Por supuesto no hay que esperar tanto, si se observa que la firmeza dura ya más de
cuatro horas, hay que acudir inmediatamente al médico.
El médico no sólo observará de cerca al paciente sino que también le hará las preguntas pertinentes sobre lo que ha consumido o sobre lo que le haya pasado
últimamente con respecto a sus órganos sexuales. Así podrá ir desestimando unas causas y barajando otras.
Por otra parte, el “priapismo” puede ser intermitente, es decir, que aparece y desaparece sin que pueda ejercerse control sobre él, o puede
prolongarse durante largas horas, o severo, lo cual requiere la pronta intervención del médico pues existen altísimas posibilidades de que causa impotencia.
Y aún peor, si no se recibe tratamiento para esta enfermedad, el pene puede llegar a endurecerse de tal manera que se mantenga así durante años
El tratamiento adecuado dependerá del origen de esta enfermedad. Si es un “priapismo” suave o moderado puede aliviarse desalojando la vejiga y realizando ejercicio. Si la erección es resistente, y no se puede eliminar, se procederá a vaciar de sangre el pene por medio de una aguja. Si esto no es suficiente, se le puede inyectar directamente algún medicamento que lleve a su vaciado, lo cual conlleva sus riesgos si el paciente padece del corazón. En última instancia se puede recurrir a la cirugía. Pero esto último está sólo indicado para cuando se considere que peligra el funcionamiento posterior del miembro viril.
Si finalmente el potencia sexual del paciente se ve afectada gravemente y no existe posibilidad de restablecerla, no quedará otro camino que colocar una prótesis adecuada dentro del pene